La calle de la discordia

Desde el triste episodio ocurrido en el local República de Cromagnon el 30 de diciembre de 2004, en esa cuadra, la calle Bartolomé Mitre permanece cerrada al tránsito. Tratándose de un lugar clave para el tránsito de los medios de transporte que llegan a Plaza Miserere, esto ocasiona múltiples transtornos, teniendo en cuenta que por allí pasaban once líneas de colectivos, que ahora deben desviarse y hacer un rodeo de cinco cuadras para llegar al mismo sitio que deberían hacerlo recorriendo solo cien metros, con el agravante de que congestionan la circulación de otras arterias.

Pero eso no es todo, esto implica embotellamientos en las horas pico y también innumerables molestias a los vecinos del lugar, que deben soportar ruidos, vibraciones y hasta rajaduras en las paredes de sus viviendas, producidas por el intenso tránsito pesado que pasa por las calles Esparza e Hipólito Yrigoyen, especialmente.

A todo esto los padres, familiares y amigos de las víctimas de Cromagnon se oponen a la reapertura de la calle Bartolomé Mitre, argumentando que debe ser considerado "como un lugar de memoria". Por ejemplo Adriana Magnoli, madre de tres chicos que estuvieron en Cromagnon, uno de los cuales murió, opina: "Primero hay que hacer un trabajo psicológico, porque aún no sanó el alma de ninguno de los relacionados con la masacre. La gente puede desviarse y perder 15 minutos más".

Yo comprendo el dolor de esta señora, pero creo que cada uno es dueño de decidir si quiere o no "perder 15 minutos más" cada día, si no ¿dónde está la democracia?. Además hay que tener en cuenta que en cinco cuadras a la redonda hay tres centros asistenciales, el Hospital Ramos Mejía, la Clínica de la UOM y la Clínica de la UOCRA, todos ubicados sobre las calles que reciben el tránsito que debería circular por Bartolomé Mitre, dificultando el rápido desplazamiento de las ambulancias y esos "15 minutos" pueden ser la barrera entre la vida y la muerte de muchas personas.

Si aplicamos ese criterio debería estar cerrada la Avenida Costanera, por el accidente del avión de Lapa, la Avenida Figueroa Alcorta en memoria de los fallecidos en "La puerta 12" del estadio de River, la calle Pasteur por el atentado a la AMIA, Arroyo por la embajada de Israel, por citar otras tragedias.

En declaraciones a la prensa los candidatos a ocupar el cargo de jefe de gobierno porteño opinaron así:

Mauricio Macri dijo: "Los familiares merecen un lugar para recordar. Es el derecho que les da el dolor de haber perdido a un ser querido en un ámbito que debería haber sido motivo de felicidad. Pero no podemos seguir cortando Bartolomé Mitre porque, de esa forma, estamos perjudicando a otros. Nuestra propuesta es escuchar a los familiares para hallar una solución".

Jorge Telerman, sostuvo que está en favor de abrir la calle. Aunque advirtió: "Se trata de un lugar por el cual hay que tener un enorme respeto y recogimiento. Estamos reuniéndonos con arquitectos, con los padres y con los vecinos para lograr que la calle pueda funcionar normalmente. Creemos que hay que poner reductores de velocidad y respetar el hondo dolor que el lugar significa".

Daniel Filmus piensa que lo importante en esta situación es conversar con las dos partes, "porque hay sentimientos encontrados. Por un lado, los vecinos necesitan transitar por la calle y, por otro, está el legítimo dolor de los familiares. Consideramos que debe generarse un espacio de mediación que resuelva este tema. Necesitamos mecanismos que permitan contemplar los intereses de los familiares y, al mismo tiempo, se pueda reabrir el tránsito".

Gabriela Michetti opinó que: "la calle se tiene que abrir". "Lo que se puede hacer es un diálogo con los padres para hacer un monumento o recordatorio. Incluso se pensó hacer algo adentro del local. Pero la calle se tiene que abrir. Crea una incomodidad con los vecinos y con los adolescentes que paran".

Como vecinos del barrio, consideramos que el hecho de que se abra la calle para que circule el tránsito no es faltarle el respeto a nadie, en cambio lo que está ocurriendo ahora sí, no se está respetando la calidad de vida de quienes habitan la zona.

Los que no respetaron a los chicos fueron los que arrojaron las bengalas, los que permitieron ingresar a mucha más gente de la que admitía el local, los que cerraron las puertas de emergencia y todos los que tuvieron alguna responsabilidad en la tragedia.

A los chicos fallecidos en Cromagnon, la mejor manera de respetarlos es no olvidar lo ocurrido, que se haga justicia y se castigue con rigor a los culpables y estar alertas para que no vuelva a ocurrir otro hecho de esta naturaleza.

www.info-almagro.com.ar (27/05/07)