Si el menú principal no está a la vista, presione sobre el banner para ir a home

Es bueno recordarlo

En estos tiempos en que no abundan los políticos probos, que gobiernen para el pueblo y muchos solo piensan en aumentar su patrimonio con maniobras poco claras, es bueno recordar al Dr. Alfredo Palacios.

En un merecido homenaje, durante la sesión parlamentaria del 26 de abril, la Legislatura porteña aprobó el Proyecto de Declaración presentado por la legisladora del Partido Socialista Auténtico, Virginia González Gass, por el cual se conmemoró el 47º aniversario del fallecimiento del diputado socialista Alfredo Lorenzo Palacios, quién fue un dirigente político de avanzada para su época.

Desde principios del siglo XX, instaló temas en la agenda pública que aún hoy se discuten, demostrando así estar a la vanguardia de sus tiempos. En 1904, se consagró primer Diputado Nacional de América, representando al socialismo. En 1902, el entonces presidente de la Nación, Julio Argentino Roca, inventó un sistema electoral, denominado uninominal por el cual cada distrito electoral, de la Capital Federal y de cada una de las más importantes ciudades del interior, elegirían sus diputados. Fue allí cuando el Dr. Palacios ganó por amplio margen en el distrito de La Boca y zona sur de la ciudad.

Desde ese lugar dio origen al desarrollo de una extensa legislación laboral, destacada por las leyes de descanso dominical, el pago de sueldo en moneda, la regulación de accidentes laborales, trabajo femenino y la Ley 12.205, conocida como ley de la silla, que obligaba al patrón a proveer una silla a las mujeres que trabajaban como tejedoras, alpargateras, trabajadoras del vestido, sombrereras, textiles y demás empleadas de comercio, que en ese año 1907, salieron a las calles para reclamar sus derechos.

Es bueno recordar que muchos de sus proyectos, cuatro décadas más tarde, fueron copiados por el peronismo.

Por otra parte, Palacios instaló el tema regional en la agenda pública, generando una conciencia de unidad latinoamericana, bandera que hoy se retoma desde distintos movimientos populares y gobiernos nacionales de esta región. Fue el primero en llevar al Congreso Nacional los temas que preocupaban a mujeres y niños y que, por aquel entonces, no figuraban en la agenda de debates políticos.

También inició una legislación protectora de los derechos de los ancianos y jóvenes y adhirió al movimiento por la reforma universitaria que estalló el 15 de agosto de 1918 en la Provincia de Córdoba. Alfredo Palacios fue sin duda un dirigente que marcó un antes y un después en la historia política nacional.

Su fallecimiento, el 20 de abril de 1965, significó una gran pérdida para la política nacional.

Sus restos descansan en una bóveda del cementerio de La Recoleta, en un rincón olvidado, donde es muy raro ver alguna flor.

Sería bueno que muchos políticos de la actualidad lo tomaran como ejemplo.

www.info-almagro.com.ar (29/04/12) - (Extensión 2821 caracteres)