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El Puente Alsina
cambiaría su nombre

Inaugurado en 1938, es de estilo neocolonial, se convirtió en un ícono del barrio de Pompeya y permite cruzar hacia Valentín Alsina.

El puente, que antiguamente era de madera, nació en 1855 con el nombre de Alsina. Posteriormente, hacia 1938 se lo rebautizó con el nombre de Uriburu y en el año 2002, la Legislatura recuperó su antiguo nombre, volviendo a llamarse Puente Alsina.

Ahora se generó una polémica, debido a que el Congreso volvió a aprobar un nuevo cambio y se lo llamará Ezequiel Demonty, para recordar a ese jóven que fue asesinado en el puente por la Policía. Lo cierto es que los vecinos se resisten al cambio porque consideran que se pierde identidad.

El Congreso Nacional acaba de aprobar por unanimidad la ley que permite el cambio de nombre.

Daniel Vargas, historiador de la Legislatura porteña expresó:“En ningún momento el autor de la ley, el diputado Leonardo Grosso, reconoció el cambio que la Legislatura trató y aprobó en 2002,cuando se recuperó el nombre de Puente Alsina, después de una investigación previa que fue respaldada por historiadores y detalles de legislación y normativas”.

La segunda polémica fue el modo en que se impulsó el proyecto. Sin pasar por audiencias o consultas entre vecinos, la intención saltó directamente y exclusivamente a la escuela donde cursó Demonty (la “Carlos Geniso”, de Bajo Flores). Ahí se debatió sobre “seguridad democrática y violencia institucional”, se recordó el asesinato del joven y se redactaron, finalmente, los fundamentos para volver a cambiarle el nombre al cruce.

La intención tuvo el aval de la familia. Incluso la madre de Demonty, Dolores Sigampa habló sobre el tema. “Es un honor que el puente lleve el nombre de mi hijo porque es un homenaje al nombre de todos los chicos de la zona sur, que han sido víctimas de abusos institucionales”, expresó.

Por su parte, los vecinos de Pompeya y Valentín Alsina no están de acuerdo con el cambio, ante todo porque no fueron consultados y por el “olvido” de la reparación que ya había hecho la Legislatura y por ello reclaman el derecho a mantener la memoria del puente.

Desde la Junta de Estudios Históricos del barrio de Valentín Alsina también manifestaron que no han sido consultados y además opinaron que se puede recordar a Ezequiel poniendo su nombre a otro espacio para su memoria.

Me parece que los legisladores ya pasaron el límite y se ha convertido en ultra populistas, la muerte de Ezequiel Demonty fue un hecho terrible, del cual no debemos olvidarnos, pero de ahí a ponerle su nombre a un lugar tan importante me parece demasiado. Si permitimos eso, en cualquier momento a la estación Avellaneda la van a llamar Mariano Ferreyra, y yo como periodista sugiero que Pinamar se llame José Luis Cabezas ¿por qué no? Sin duda fue un caso emblemático, como hay tantos si nos ponemos a buscar, o acaso las víctimas de la “Tragedia de Once” o la AMIA o los chicos de Cormagnon. Por favor señores legisladores en el país hay muchas cosas muy importantes que arreglar, inseguridad, educación, salud, etc. no todo se arregla con el “Fútbol para todos” ni cambiándole el nombre a un puente.

www.info-almagro.com.ar (3143) - Publicado el (22/12/14)