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Esquina Homero Manzi, estamos bien pero vamos peorDe acuerdo al Gobierno Nacional, la economía va bien, vienen inversiones, la inflación es baja, el dólar estable, bajó la pobreza, etc, pero parece que los ciudadanos debemos necesitar anteojos porque vemos otra realidad, dicen que estabamos bien, pero vamos peor.
Entre varias empresas, locales comerciales, restaurantes que han cerrado, ahora es el bar Homero Manzi, situado en la porteña esquina de San Juan y Boedo, el que corre riesgo de cierre y su dueño explicó que es por un fallo en contra de 150 millones de pesos. Se trata de un juicio laboral que hizo una pareja de bailarines que actuaban en el emblemático lugar y se consideraron despedidos cuando el local cerró por la pandemia, según comentó el dueño del bar, que ahora enfrenta un panorama complicado que pone en riesgo todo lo que construyó: una deuda millonaria que, de ejecutarse, significaría el final de este ícono porteño.
Para sus dueños la condena laboral a la que se enfrentan es insostenible. Así lo describe Gabriel Pérez, uno de los socios de este negocio declarado Sitio Histórico Nacional. Fueron muchos los negocios de distintos rubros que debieron cerrar durante la pandemia y en el caso de los restaurantes, algunos debieron reinventarse e implementar el delivery o take away para poder mantenerse. Esquina Homero Manzi, como todos los negocios gastronómicos, se vio obligado a cerrar temporalmente. En ese contexto, dos bailarines que prestaron servicios artísticos a lo largo de 9 años iniciaron un juicio laboral a la sociedad anónima Boedo Sur que tramita en el Juzgado Nacional del Trabajo N°21 tras considerarse despedidos. La sentencia definitiva que se dictó en abril de 2023 fijó un capital de condena de $ 2.654.020,96 para cada uno: una cifra integrada por indemnización por antigüedad, rubros salariales adeudados durante la pandemia y multas previstas en la Ley 24.013. Pero el verdadero problema se produjo en la etapa de liquidación. A la deuda inicial se sumó un monto de intereses que, en palabras de Pérez, es impagable. “La deuda con los intereses escaló a $ 220.000.000. Se hizo una morigeración y sigue siendo una locura. Nosotros en pandemia teníamos que cerrar, obviamente. Eso fue terrible, pero esto es como lo de Piegari, que uno se hace millonario con el tema de los intereses. Alguien lo tiene que frenar y decir que si sale sea por un monto razonable, si no es ir a la quiebra”, dice Gabriel, que remarca que está frente a una batalla completamente injusta. El fallo contra el local se dictó en 2023 y desde entonces se sumaron los intereses. Boedo Sur S.A impugnó la liquidación y solicitó la aplicación del artículo 771 del Código Civil y Comercial, que permite a los jueces moderar las tasas cuando su aplicación produce resultados desproporcionados. La jueza redujo los montos y entonces fijó el valor definitivo en $ 66.345.063,53 para cada uno de los actores. Esta cifra equivale a multiplicar 25 veces el capital de la condena, en menos de cinco años de proceso. Entre los dos demandantes el monto supera los $ 132.000.000, a los que se suman otros $18.000.000 de honorarios profesionales. El total la condena ronda ahora los $ 150.000.000. La empresa apeló la resolución y este martes el juzgado de primera instancia concedió el recurso interpuesto. Ahora, se espera que la parte demandante se exprese y se eleve el expediente a Cámara de Apelaciones. Para el negocio el problema no termina ahí, sino que hay otros tres juicios iniciados por bailarines. El caso de la Esquina de Homero Manzi no es el único que pone bajo la lupa el problema de fondo de los juicios laborales: un capital razonable que tras los años de proceso y por cálculos de intereses cuestionados termina convertido en una cifra que, para muchos, es imposible de afrontar. En noviembre del año pasado, el emblemático restaurante Piegari quedó al borde del cierre tras una condena en primera instancia superior a los $ 200.000.000, dictada por una demanda originada también en la pandemia. Para Alberto Chinkies, su dueño, había expresado públicamente su imposibilidad de afrontar el pago: “¿Qué tengo que hacer? ¿Tengo que cerrar? Hace más de 30 años que estoy trabajando, que tengo un restaurante prestigioso, que tenemos más de 100 personas. ¿Por uno que hace trampa en la preparación de pruebas tengo que dejar 100 personas sin trabajo?” Sin ir más lejos este año la Suprema Corte de Mendoza confirmó una indemnización de $ 807.000.000 contra Manaos (Refres Now S.A.) a favor de un ex empleado, después de haber morigerado los intereses por el mismo artículo 771. En primera instancia la condena había trepado a $1.500.000.000. El propio máximo tribunal mendocino reconoció que las tasas aplicadas generaban una “desproporción económica” que no se ajustaba a la realidad. "Todos los negocios tienen deudas"
El show de tango, que es la marca registrada y motor económico del negocio, no puede sostenerse si el local cierra. El Congreso aprobó en febrero la Ley 27.802 con el fin de reducir la litigiosidad, pero los juicios en trámite ya están dictados bajo el régimen anterior. Para la Esquina Homero Manzi el tiempo corre en contra. “Toda nuestra plata está invertida en este país, esto es una cosa de locos. Francamente todos los negocios hoy están endeudados, el que no tiene deudas de carga social tiene deuda de proveedores, pero todos los negocios hoy tienen deudas. Necesitamos que alguien lo vea y realmente lo levante y lo frene. Si no lo frena a nadie, va para adelante”, concluye. www.info-almagro.com.ar - 6098 caracteres – Jueves 07/05/26 - Fuente consultada: Clarin |